Ya está! El nuevo curso, la nueva estación del año, las mismas gilipolleces y los mismos tocahuevos… nada nuevo. La verdad es que aburre.
Los mismos ciclos, unos con energías y otros sin ellas, nos vamos turnando, pero nada cambia en este panorama. Los que no les da la gana de dar paso a otros, los que han retomado lo que otros les dejaron (pero son más de lo mismo), y los que son nuevos pero no pueden hacer nada ante el panorama que se presenta.
Señores, mátense! pero en silencio.
Perdonen mi negatividad, pero es que cansan las mismas historias..
La clave consiste en respetar a las personas, pero no sus ideas, y por tanto, asumir que debemos exigir que nos respeten a nosotros, pero igualmente que nuestras ideas pueden (y deben) ser vehementemetne atacadas. O sea, que criticar mis ideas no significa atacarme a mi personalmente. Y que atacarme a mi personalmente, no equivale a cuestionar mis ideas.
No debemos rendirnos ante quienes sustituyen el debate de ideas por los ataques personales, eso sería un triunfo del totalitarismo y el dogmatismo.
Resistir es vencer! para lo bueno y para lo malo: te mantiene vivo, pero eso significa que a veces toca sufrir para defender la libertad, tu libertad.
ANIMO!
Ala! ahora va cuando alguno de los de siempre, te insultan, en anónimo profés, ¡y vuelta empezar!, y si no es contigo es con otro, el caso es que el debate , o los puntos de encuentro… A LA MIERDAAAAA!!, vamos a tener que hacer un proceso de pacificación a base de foretas.
“Es que él/ella empezó antes! ” foreta,
“es que es muy mal@@@@”, pues foreta.
Es que me quiso quitar el sillón, foretón.
Esto es broma, paz y amor y …mátense pero en silencio
Yo hace tiempo que creo que hay gente que utiliza el insulto no como un exabrupto del momento, una ida de pinza más o menos irracional, sino como una herramienta para conseguir lo que dices: eliminar el debate y los puntos de encuentro y así evitar que el conjunto de la gente tome una decisión común que le marginaría.
Con toda la gente dividida en grupúsculos, ellos se mantienen como jefes de su corralico, tienen un altavoz para intentar aparentar que son muchos, y relativamente lo son en el atomizado mundo del nacionalismo aragonés.
Esa actitud es estéril, sólo consigue cansar a la gente y hastiarla de tanta mala baba, pero nuestra respuesta ha de ser construir esos espacios de encuentro para el debate. En concreto yo creo que es prioritaria una coalición electoral por la soberanía de Aragón en 2011 (sin despreciar otras cosas, claro). Estoy seguro de que si lo conseguimos, contribuirá a ilusionarnos otra vez y los cenizos y faltones, niños vanidosos que les gusta ser el centro de atención, volverán a su insignificancia natural.
Aupa!